miércoles, enero 02, 2008

Pude decir


Tiempo,
allá voy.


Navegaré como paloma en el Diluvio,
con las cosas sencillas
y los puntos de fuga al retortero.


Quizá pude decir,
la lluvia,
la hierba,
el tejado,
las hojas.

El esfuerzo final que nadie logra,
la interminable hilera de libros polvorientos.
Quizá derrumbado en la ciudad de los delirios,
de rouge barato y cerveza caliente.
Un viaje espacial sin escafandra.
Llegaré al Adriático con lo puesto,
y en la página amarilla Rimbaud sentenciará:

"Que lejos los pájaros y las fuentes! Tiene que ser el fin del mundo, si avanzamos. "

3 comentarios:

Mar Calíope dijo...

Cada día, cuando me despierto, es mi fin del mundo.

Siempre tan especial.

Saludos.

MAr

Anónimo dijo...

Eh, Molloi, que ya toca...
LadyB

Mar Calíope dijo...

Voy a pensar que te has muerto.